lunes, 2 de mayo de 2011
Ella solía susurrar palabras en mi oído por la mañana... (Continuación)
viernes, 15 de enero de 2010
Me gusta bañarme cuando está lloviendo.

Recuerdo con gran nostálgia los paseos con olor a tierra mojada y mi amor a los animalillos extraños que buscaban sombra entre los ahuehuetes del bosque. Allí conocí la libertad y la belleza, me tomaron y me hicieron viajar, como lo siguen haciendo hoy, por las comunidades indígenas.
Recuerdo bien un camino que encontré una mañana de invierno. Un camino que era ondulante, que a su vez iba flanqueado por un pequeño riachuelo donde las piedras de rio tomaban formas elípticas y colores verdosos. Ese caminito en medio del bosque era un paso para los indios y sus caballos que iban al mercado a vender sus productos. Al verlos, me escondía detrás de los frondosos árboles, no podía permitir que me vieran, era un secreto que yo estuviera metido por esos lugares.
La neblina desaparecía de la sierra a medio día y se veía un paisaje de cañadas a lo lejos, el fondo era inimaginable, lo amé, lo amé tanto que nunca lo he olvidado. Hoy, cuando quiero salir de esta gran nube negra, cierro los ojos, de pronto los abro y veo unas manitas de niño, unos pantalones cafés y zapatitos negros, corro a los matorrales, los abro y… la cañada lista para que la explore contento y feliz de viajar por mi pasado.
lunes, 26 de enero de 2009
Mi primer viaje en el tiempo y en el espacio.
Un día funesto, lleno de profundas amarguras y de tenebrosas tristezas, envolvía mi corazón. Una lucha de encontradas ideas arrastraba mi fantasía por el abismo insondable de la desesperación. Por la noche acudían a mi mente, como en tropel, imágenes representando actitudes distintas, pensativas o amenazadoras, con los puños apretados, como impulsadas todas por un solo pensamiento de venganza en contra de tanta maldad humana. Se había hecho desaparecer a un gran pensador, a un filósofo pletórico de bellas y luminosas ideas sobre el establecimiento de una sociedad de verdaderos humanos. Se había cometido un crimen de lesa humanidad en la persona de un hombre bueno, generoso y altruista, cuyos ideales de justicia sintetizan las sublimes aspiraciones de todos los pueblos esclavos de la Tierra. Se había quitado la existencia de un hombre honrado...Ricardo Flores Magón.
Librado Rivera.
Ayer en la noche aprendí, no sin romperme la cabeza intentándolo una y otra vez, a saltar en el tiempo. Sé muy bien que suena absurdo, pero diré que todo últimamente dentro de mí me suena así, lo digo porque no he encontrado lógica alguna a mi proceder en estos últimos meses. Así que no debe extrañar esto que escribo a nadie, y lo tomare como una justificación para futuros reproches.
Me costó tanto trabajo lograrlo porque no es nada sencillo. El transportarse por el tiempo y espacio causa trastornos psicológicos que son irreversibles. Por ejemplo, diré, que causa letargamiento prolongado con un poco de estupidez momentánea, ¿o de racionalidad momentánea? No estoy seguro, el tiempo hablara.
Este mágico proceder, y lo nombro así porque no logro encontrar otra maldita palabra, se inicia cuando enciendo un cigarrillo, me recargo en mi sillón y cierro los ojos y todo se vuelve una perenne calma. El zumbido cotidiano de pronto se calla y es como si todo volviera al origen mismo, ¿de qué? ¡Yo qué carajos voy a saber! Pero lo siento y es lo que escribo.
Un túnel se posa frente a los colores y figuras mezclados en el periodo de mis ojos cerrados. Este
túnel parece que es en blanco y negro, digo parece pues los colores lo alimentan poco a poco. Desespero un poco al principio, pues los colores toman forma y crean escenarios, sí, objetos y contextos propios del pasado. Esta creación abstracta toma forma, por fin, y sentido. Dos hombres frente a una imprenta, sí, de bigotes y muy parecidos, parecen hermanos por su similares características. Uno de ellos está revisando una caja recién abierta llena de libros que tienen como titulo La Conquista del Pan de Kropotkin. El otro conversa de manera airada con un hombre que trae rollos de papel, parece que algo no le gustó de lo que trae en las manos. Usan trajes de vestir, negros y zapatos del mismo color, se notan visiblemente desgastados y pintados una y otra y otra vez. Afuera la gente que pasa los saluda amablemente, ellos responden con una especie de reverencia no forzada, sino salida muy natural.
Ricardo -escucho que le dice uno al otro- debes conseguir más dinero para comprar papel, este es de mala calidad y aún así no nos alcanza.
-Está bien, lo sé, pero quieres que se lo pida al Imparcial o asalte una entrega de papel, no hay dinero, continúa Ricardo, la única salida sería subir el precio, pero no sería justo para los peones que son los que más leen Regeneración, simplemente lo dejarían y ya. Ya veré cómo consigo el papel, tú preocúpate de que salga a tiempo la edición…
De pronto sentí un jalón, creo que fue del tiempo, pues me trajo de vuelta a mi sillón y a la pasividad y apatía muy conocida por mí.
Este fue, como ya dije arriba, mi primer viaje en el tiempo y en el espacio. Espero con todo mi corazón poder viajar de nuevo en el pasado, aunque me deje más estúpido…
lunes, 21 de julio de 2008
He Estado Recordando Viejos sucesos...
He estado recordando viejos sucesos, viejos sucesos que al pasar el tiempo no caben ya, en el rigor cotidiano. Esos sucesos no son imágenes definidas como el recuerdo de ayer cuando comía con los amigos en el puesto afuera de la facultad, no , esos sucesos son borrosos , confusos y algo cortados. Quisiera entender el por qué mi mente los trae hasta hoy, ya que son cosas de la cotidianeidad, o al menos eso creo, que no siento significado en ellos.
Las cosas son así: algún objeto o algún lugar me traen a la mente esos sucesos, yo me quedo pensándolos y cuando doy en cuenta ya han pasado cinco o seis minutos. Esto estaría muy chido si encontrara la razón verdadera del regreso de esos sucesos pasados, pero para mi pinche desgracia me quedo en tablas (en mi lucha contra ellos) y lo voy olvidando poco a poco.
Hace unos meses, un amigo me recomendó que los escribiera uno a uno y que ya teniéndolos juntos, frente a mi y mi narizota (así me dijo el muy mierda) tratara de buscarles, primero, coherencia por sí mismos y, después, relación entre ellos. Pero mi amigo no contaba con mi limitado conocimiento psicológico y no encontré relación entre ellos ni mucho menos coherencia por si mismos. Así que decidí, dando un golpe al escritorio, renunciar a esos espectros chocarreros del pasado mío, que bien a bien, parecen de otro hombre.En la sierra, en el río, entre los árboles frondosos son los escenarios de la mayoría de ellos, única relación. El sentimiento de desconexión y de frustración de mi vida en la ciudad, son el sentimiento de varios, no todos. Y la búsqueda de un mejor mañana es lo que me provocan la mayoría, hoy aquí sentado.
La música, si, la música y sus lindas variantes, sus altos y sus bajos, como un grito de desesperación de los indios en la sierra norte de puebla. Acalla todo, otorga un silencio breve y estalla el dolor del indio, un dolor profundo terminal, tal vez una despedida. Este es un suceso pasado, ¿me ayudas a descifrarlo?
