jueves, 11 de agosto de 2016

Sonríe al pensar que ha vivido miles de vidas.



El historiador forja su tiempo.
Se confunde entre viejos idiomas
y escrituras confusas en piedras viejas.
Revive ideas que fueron defendidas
y lamenta las muertes que provocaron.

Anda por los pasillos de la biblioteca
Con los brazos extendidos,
y rosa las yemas de sus dedos
en los viejos tomos uno tras otro.

Y siente las historias,
Y sonríe al pensar
que ha vivido mil vidas.

La pared multicolor
Presenta serpientes
y rostros de conquistadores
Y lo miran pensar
Y ya las horas vuelan.

Pasa las hojas del diario
y lo hace con tal cuidado,
que logra preservar el pasado.

Sale de allí y huele el concreto mojado
Parte y descompone las calles en fragmentos
y mira carretas, caballos y viejos autos,
observa bebederos, garitas y fuentes
grandes torres y árboles por doquier
y se topa con hombres con grandes sombreros
y mujeres con largos vestidos y pequeñas sombrillas
que lo atraviesan como fantasmas.

Escucha gemidos de dolor,
ve charcos de sangre
y soldados hablando otros idiomas.

Mira el bar de la esquina
cerca de donde vivió el libertador americano,
Toma un trago lentamente,
Piensa en viejas discusiones,
en viejas ciudades medievales
repasa órdenes de batalla,
dinastías imperiales
y recuerda religiones extintas.

Y se detiene al pensar
en cómo debe ingeniárselas
para no olvidar jamás nada.

Se mira en el reflejo de la barra
Y no puede dejar de sentir melancolía
Porque todo se va y nadie lo nota.

viernes, 4 de marzo de 2016

Giordano Bruno

Giordano Bruno se mantuvo hasta el final en su idea de los mundos infinitos. Les dijo a sus ejecutores que ellos tenían más miedo a condenarlo que él a ser condenado.
Giordano se elevó, con los brazos extendidos, en el cosmos mientras su cuerpo se calcinaba en Campo de' Fiori, en aquella Roma perversa.
Giordano, el que llamó "simple mago" a Jesús y se negó a besar un crucifijo mientras el fuego de la hoguera se propagaba a sus pies.
Giordano fue quemado vivo ante la algarabía festiva de aquellos cristianos que han pregonado el amor y la paz desde hace más de dos mil años.
Pero deben saber que si bien es natural creer en dioses, lo es también rechazarlos, aunque la vida se vaya en eso.


Antier se cumplieron 416 años de la muerte del matemático y filósofo Giordano Bruno, quién fue condenado a la hoguera por la iglesia. Esto debido a que a través de sus obras, cuestionó los planteamientos de Aristóteles, retomó ideas presocráticas y sobretodo porque sostuvo la existencia de otros mundos además de la tierra. Es por ello que hoy recordamos su obra, por medio de estas lineas y este video.



jueves, 1 de octubre de 2015

''A espantosa realidade das coisas''

A espantosa realidade das coisas
É a minha descoberta de todos os dias.
Cada coisa é o que é,
E é difícil explicar a alguém quanto isso me alegra,
E quanto isso me basta.

Basta existir para se ser completo.

Tenho escrito bastantes poemas.
Hei-de escrever muitos mais, naturalmente.
Cada poema meu diz isto,
E todos os meus poemas são diferentes,
Porque cada coisa que há é uma maneira de dizer isto.

Às vezes ponho-me a olhar para uma pedra.
Não me ponho a pensar se ela sente.
Não me perco a chamar-lhe minha irmã.
Mas gosto dela por ela ser uma pedra,
Gosto dela porque ela não sente nada,
Gosto dela porque ela não tem parentesco nenhum comigo.

Outras vezes oiço passar o vento,
E acho que só para ouvir passar o vento vale a pena ter nascido.

Eu não sei o que é que os outros pensarão lendo isto;
Mas acho que isto deve estar bem porque o penso sem esforço,
Nem ideia de outras pessoas a ouvir-me pensar;
Porque o penso sem pensamentos,
Porque o digo como as minhas palavras o dizem.

Uma vez chamaram-me poeta materialista,
E eu admirei-me, porque não julgava
Que se me pudesse chamar qualquer coisa.
Eu nem sequer sou poeta: vejo.
Se o que escrevo tem valor, não sou eu que o tenho:
O valor está ali, nos meus versos.
Tudo isso é absolutamente independente da minha vontade.

 Alberto Caeiro (Fernando Pessoa).

Lejos y lejos de ellos...






A esos que fuman y fuman y
mientras fuman y fuman
piensan y piensan,
y mientras piensan y piensan más,
se les va la juventud entre las manos
como cuando toman arena de playa y
ésta encuentra los orificios
para caer siempre, siempre
lejos y lejos de ellos
mientras fuman y fuman más…
(por lo menos ellos piensan)

viernes, 25 de septiembre de 2015

Mi nombre es Adolfo y me escurren fragmentos.





Ahora mi barba ha crecido como nunca antes.
De mi cabello brotan hilos claros
exigiendo una luz que yo les he negado.

Sentado en la calle miro a todos lados
y quedo pasmado por la nostalgia
de un mundo tenebrosamente egoísta.

Así como llegué me fui sin notarlo.
Salí del mundo y llegué a él
dando una vuelta con los ojos cerrados.

Tiempo antes caminé junto a ella y la dejé
para encontrar sus ojos en otra.
Miré a mí alrededor y vi mi cara
en la pesadumbre de un mundo inútil.

A veces me siento tan diferente
tan desconectado de toda lógica.
A las preguntas que hacen
sólo tengo más preguntas.

Incluso hasta hoy sueño y vivo
y siento que para vivir se sueña
y para soñar se mira fijamente.

En el bolsillo tengo
un encendedor, unas llaves
y restos que llevo a todos lados
de una mujer que amé.

Fumando afuera de un bar ella me dijo:
-Solo somos fragmentos Adolfo-
Fumó una enorme bocanada,
a la par se recargó en la pared
y mientras señalaba mi bolsillo
me dijo también:
-Me llevarás e iré cayendo poco
a poco de tu bolsillo mientras
forjas destino con otra mejor-

En la noche miro al cielo y pienso en la oscuridad del espacio,
en pirámides mayas cubiertas de maleza,
en piedras volcánicas porosas,
en grandes montañas cubiertas de nieve
y en la forma en cómo ella se mordía el labio ante una decisión difícil.

Construyo palabras.
Lleno huecos del pasado.
Cuando me platicas
siempre estoy ajeno,
en otro tiempo, en otro lugar y
con otras personas.
Estoy ausente de mi yo de aquí,
que es el único que vale la pena.
Lo siento tanto.

No hace mucho que tengo una mano que tiembla,
un corazón que se colapsa del cansancio
y una melancolía sobre lo que pensé que fui
y sobre lo que resulté de lo que no hice.